La educación en el país enfrenta una preocupante crisis con un aumento en la deserción escolar. En 2023, el nivel de preescolar experimentó una caída de 3,33 puntos porcentuales en comparación con 2022, atribuido al bajo número de nacimientos en los últimos años. Según el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (Snies), las instituciones públicas de educación superior han visto una disminución en las matrículas de pregrado, mientras que las universidades privadas reportan un aumento en programas de posgrado. Esto ocurre a pesar de los esfuerzos del gobierno de Gustavo Petro por ampliar la oferta educativa y establecer políticas de gratuidad.
Aunque el Ministerio de Educación aún no ha publicado cifras exactas de deserción para el año pasado, los datos disponibles revelan un panorama preocupante. De los 64,000 nuevos cupos anunciados para programas de pregrado, solo 9,605 estudiantes se matricularon. En comparación con 2022, las instituciones públicas perdieron 7,368 estudiantes, pasando de 1,341,339 a 1,333,971 matriculados en 2023. Esta situación se agrava con la crisis del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), que alcanzó su nivel más bajo de matrículas en la última década tras perder a más de 31,000 estudiantes el año pasado.
La crisis afecta también a los niveles de preescolar, primaria, secundaria y media. Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), la matrícula en estos niveles ha disminuido desde 2014, pasando de 10,27 millones de estudiantes a 9,5 millones en 2023. De estos, 7,6 millones asisten a instituciones públicas y 1,8 millones a privadas. Entre 2022 y 2023, la educación primaria registró un descenso del 1% en matrículas, la secundaria cayó un 3,6%, y el nivel preescolar un 3,3%.
La reducción en la matrícula escolar no solo refleja problemas actuales, sino que podría tener implicaciones a largo plazo, como una menor fuerza laboral y un impacto negativo en el desarrollo económico del país.



